Analiza sintácticamente las siguientes oraciones (incluye oraciones simples, compuestas coordinadas, yuxtapuestas, subordinadas sustantivas, adjetivas y adverbiales):
1.- Al amanecer, los soldados fueron conducidos en helicópteros a la zona de conflicto sin apenas información de primera mano sobre el terreno.
2.- Desafortunadamente, los contactos de los que disponían allí o no habían dado señales de vida o habían sido capturados en las semanas previas al día D.
3.- Actuar en esas condiciones era arriesgado, sin duda, pero esperar más tiempo complicaría aún más las negociaciones de paz.
4.- Por todo ello, el alto mando había encomendado que se llevara todo con el más absoluto secretismo y que la información clasificada no traspasara las líneas enemigas de ninguna manera.
5.- De pronto, uno de los helicópteros en el que viajaban sufrió una tremenda sacudida y viró bruscamente hacia un lado: habían sido alcanzados por un misil antiaéreo.
6.- Se disparó la alarma y los soldados se prepararon para el impacto, que no tardó en llegar, apenas treinta segundos después.
7.- El choque contra el suelo destrozó el rotor de cola y una enorme bocanada de humo y fuego se extendió por el compartimento de la tripulación; entonces llegó la lluvia de disparos.
8.- Con serias dificultades para respirar, los supervivientes comenzaron a salir del vehículo y vieron que no habían sido los únicos en ser derribados.
9.- El fuego de cobertura de otros dos equipos les permitió abandonar su comprometida posición y llegar hasta un edificio en ruinas, pero por el camino sufrieron bajas importantes.
10.- Más del cincuenta por ciento de la división se perdió en el accidente o en el ataque posterior, y el refugio al que acababan de acceder no les daría mucho tiempo antes de pasar a engrosar el macabro porcentaje.
11.- Las señales de auxilio se habían enviado nada más sufrir el primer impacto, pero podían pasar entre quince y veinte minutos antes de contar con ayuda: era imprescindible que sobrevivieran hasta entonces.
12.- Se estableció un perímetro de seguridad y posiciones de refuerzo en las zonas elevadas de la construcción, mientras los paramédicos trataban por todos los medios de no perder más soldados heridos.
13.- Cuando se hubo estabilizado la seguridad del refugio, los pocos oficiales de rango supervivientes pasaron a hacer recuento de recursos humanos y materiales, buscando la forma de ganar tiempo antes de que el enemigo se les echara encima.
14.- El cerco sobre ellos se estrechaba cada vez más, y era cuestión de minutos que alcanzaran posiciones comprometidas en torno al refugio, por lo que resultaba imprescindible que cada cálculo fuera exacto.
15.- En ese momento, una explosión derribó el muro lateral este del edificio, y una tormenta de metralla que venía del exterior arrasó literalmente todo lo que encontraba a su paso.
16.- La pantalla se quedó fundida en negro y rojo, con el cartel de “Game Over” y la puntuación final, más pobre que de costumbre, y Miguel tiró el mando de control al suelo, furioso.
17.- Oyó entonces que le llamaban para ir a cenar, así que apagó la consola y salió al pasillo, tropezando con su hermano pequeño.
18.- “¡Mira por dónde vas, Aranda!” -le dijo el pequeño, a sabiendas de que su hermano mayor odiaba que él le llamara por su apellido, como hacían sus amigos.
19.- Estuvo a punto de estrangularlo ahí mismo, pero entonces recordó que su madre lo estrangularía después a él, de modo que se dejó de empates homicidas y siguió caminando.
20.- Sus padres se pasaron toda la cena dándole la paliza sobre su futuro académico, y que si Miguel esto y que si Miguel esto otro, y responsabilidad por aquí y responsabilidad por allá.
21.- Y mientras tanto, su hermano deletreaba “Aranda” con los labios con esa maléfica sonrisa de niño que claramente no quiere llegar a cumplir los once años.
22.- Miguel se concentró en sus espinacas rehogadas y trató de no sentir demasiadas náuseas mientras la cabeza le daba vueltas por su infructuoso ataque en helicóptero, el sermón responsable y el infante del Averno; y entonces le vibró el móvil.
23.- “Si te sigue importando lo nuestro, tenemos que hablar”, leyó o creyó haber leído cuando echó un vistazo rápido a la pantalla.
24.- No pudo evitar que un suspiro aún mayor que todos los anteriores sobreviniera, provocando la indignación de los padres, la carcajada del niño del exorcista y la certeza de que ese fin de semana tampoco saldría.
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